
La London Bullion Market Association (LBMA) abrió el 1 de octubre de 2026 la segunda consulta pública de la Responsible Gold Guidance Version 10 (RGG10), una nueva versión del estándar de abastecimiento responsable que deben aplicar las refinerías pertenecientes a su Good Delivery List.
La consulta permanecerá abierta hasta el 16 de octubre. LBMA prevé publicar la versión definitiva en diciembre de 2026, establecer 2027 como año de transición y comenzar la implementación plena de RGG10 desde enero de 2028.
El cambio forma parte de una transformación más amplia en los estándares internacionales del oro.
LBMA viene aumentando progresivamente las expectativas de transparencia sobre las cadenas que abastecen a las grandes refinerías. Su Disclosure Guidance Version 3 ya exige, entre otros elementos, divulgar las ubicaciones —países— desde donde se recibe oro minado e identificar determinadas minas y proveedores. Además, desde 2027 las refinerías Good Delivery deberán reportar mensualmente a LBMA información sobre el país de origen del material recibido.
RGG10 profundiza esa dirección.
Entre los cambios propuestos se encuentran los Minimum Provenance Points, requisitos mínimos de información sobre procedencia definidos según el tipo de material. El objetivo es que la debida diligencia pueda extenderse más allá del proveedor inmediato de la refinería y permita comprender mejor la cadena que precede al metal.
La nueva guía también incorpora herramientas específicas para la minería artesanal y de pequeña escala, buscando establecer mecanismos de debida diligencia que permitan evaluar este oro y facilitar su incorporación responsable a cadenas formales.
Para países productores como Colombia, la evolución de estos estándares tiene una implicación importante.
El oro puede atravesar productores, abastecedores, comercializadores, procesos de consolidación, transporte y transformación antes de llegar a una refinería internacional. En ese recorrido, demostrar únicamente la legalidad de la última transacción resulta cada vez menos suficiente: el mercado avanza hacia la necesidad de conservar información verificable sobre el origen y las diferentes etapas de la cadena.
Esto no significa que cada gramo de oro deba permanecer físicamente separado durante todo su recorrido. Significa que los sistemas de información y debida diligencia deberán ser capaces de conservar la relación entre el metal que llega al mercado y la evidencia que explica de dónde provino.
La pureza seguirá determinando las características físicas del oro.
Pero su acceso a los mercados internacionales dependerá cada vez más de otra característica: la capacidad de demostrar su origen y reconstruir su historia.
Fuentes: London Bullion Market Association (LBMA), Responsible Gold Guidance Version 10 – Draft 2; Sustainability & Responsible Sourcing Report 2026; Disclosure Guidance Version 3; Refiner Transparency Roadmap y Gold Bar Integrity – Country of Origin Reporting, 2026.





