
El oro también guarda memoria en la balanza
En algunas regiones mineras de Colombia todavía es posible escuchar expresiones como “un castellano”, “dos tomines” o “un real”. Son palabras antiguas, pero durante generaciones han formado parte de la manera cotidiana de pesar y negociar el oro.
El castellano pertenecía al sistema de pesos utilizado por la monarquía española y llegó a América durante el periodo colonial. En el uso tradicional colombiano, un castellano equivale aproximadamente a 4,6 gramos y se divide en ocho tomines. Un tomín corresponde a unos 0,575 gramos y equivale aproximadamente a dos reales.
Una medida que cruzó el Atlántico
Aquellas unidades españolas sobrevivieron durante siglos, pero no permanecieron necesariamente intactas. Las comunidades mineras las incorporaron a sus propias prácticas y en algunas regiones aparecieron formas particulares de subdividirlas y representarlas.
En el Chocó, por ejemplo, está documentado algo extraordinariamente sencillo: se llegaron a utilizar granos de maíz como pequeñas pesas para medir oro. En una de esas tradiciones, tres granos representaban un tomín y 24 un castellano. Con el tiempo llegaron las pesas metálicas y después las balanzas modernas, pero parte de aquel lenguaje sobrevivió.
Por eso hay que tener cuidado con la palabra “grano”: su utilización tradicional en algunas regiones colombianas no siempre corresponde exactamente a las subdivisiones del antiguo sistema español.
De Troyes a la onza troy
El mercado internacional tampoco se desprendió completamente de sus antiguas medidas.
El oro continúa cotizándose mundialmente en onzas troy. El origen exacto del nombre no está completamente establecido, pero la explicación histórica más aceptada lo relaciona con Troyes, en Francia, célebre durante la Edad Media por sus grandes ferias comerciales, donde se encontraban mercaderes procedentes de diferentes regiones de Europa.
El sistema troy llegó posteriormente a Inglaterra y terminó consolidándose para los metales preciosos. En 1527, durante el reinado de Enrique VIII, la libra troy quedó establecida oficialmente como referencia para los pesos de oro y plata.
Una onza troy equivale exactamente a 31,1034768 gramos y continúa siendo la unidad internacional utilizada para expresar el peso y la cotización del oro. No debe confundirse con la onza común, que pesa aproximadamente 28,35 gramos.
Del castellano al gramo
Hoy el sistema métrico permite expresar el peso del oro en gramos y realizar conversiones precisas. Sin embargo, las antiguas unidades siguen formando parte de la memoria y del lenguaje de muchas regiones mineras.
Así, alrededor de una misma balanza pueden encontrarse varios siglos de historia: el castellano recuerda la tradición hispánica; el tomín y el real sobreviven en el lenguaje minero colombiano; la onza troy conecta el metal con el mercado internacional; y el gramo proporciona una medida común y estandarizada.
Cambian las balanzas, cambian los mercados y cambian las unidades.
El oro sigue siendo el mismo.
Fuentes
Banco de la República de Colombia — Series y referencias de metales preciosos: real, tomín y castellano.
London Bullion Market Association (LBMA) — The Troy Ounce.
London Bullion Market Association (LBMA) — referencias históricas sobre el sistema troy.
Somos hijos del oro — Testimonios de la cultura del oro y la joyería tradicional en el Chocó.
Bibliografía histórica sobre los sistemas ponderales hispánicos.





