
Durante décadas, las estadísticas del mercado mundial del oro han permitido seguir con bastante precisión la producción de las grandes minas. Pero existe otra minería mucho más dispersa, fragmentada y difícil de observar que está resultando ser demasiado grande para seguir considerándola marginal.
El World Gold Council estima que la minería artesanal y de pequeña escala de oro —conocida internacionalmente como ASGM— representa alrededor del 20 % de la producción anual mundial y proporciona medios de vida a cerca de 20 millones de personas en África, América Latina y Asia-Pacífico.
En otras palabras, aproximadamente uno de cada cinco gramos de oro producido en el planeta podría provenir de este universo de pequeños productores.
Una producción difícil de ver.
El problema no es solamente cuánto oro producen. Es saber exactamente dónde se produce, quién lo produce y cómo entra al mercado.
A diferencia de una gran mina, cuya producción puede concentrarse en una operación claramente identificada, la minería artesanal y de pequeña escala puede estar distribuida entre miles de unidades productivas. Parte de ellas opera dentro de sistemas formales; otras atraviesan procesos de formalización y muchas permanecen fuera de los mecanismos habituales de reporte.
Eso hace que medirlas sea extraordinariamente complejo.
Por esa razón, el World Gold Council está trabajando con Metals Focus, una de las principales consultoras internacionales de metales preciosos y fuente de buena parte de la información de oferta utilizada en sus informes Gold Demand Trends, para fortalecer las estimaciones mundiales de producción artesanal y de pequeña escala.
El ejercicio ya está teniendo consecuencias estadísticas: Metals Focus ha revisado al alza estimaciones históricas de producción minera mundial, incorporando una visión más completa de la producción procedente de este sector.
El oro ya existía. Había sido extraído, comercializado y finalmente había llegado al mercado.
Lo que estaba incompleto era el mapa que explicaba de dónde venía.
Satélites, datos y nuevas formas de contar.
La siguiente etapa resulta todavía más interesante.
El World Gold Council señala que está desarrollando, junto con otro socio, un modelo ampliado para estimar esta producción mediante inteligencia de fuentes abiertas, análisis geoespacial y big data.
Esto introduce una transformación importante en la manera de observar la minería.
Los registros administrativos continúan siendo fundamentales, pero empiezan a complementarse con información capaz de observar la actividad desde otras perspectivas: territorio, imágenes geoespaciales, evolución de zonas productoras y múltiples fuentes de datos.
La pregunta deja entonces de ser únicamente cuánto oro fue declarado y empieza a incluir otra:
¿Cuánto oro se está produciendo realmente?
Perú muestra la dimensión del fenómeno.
El World Gold Council utiliza varios países para mostrar hasta qué punto este mercado puede adoptar formas diferentes.
En Perú estima que la producción artesanal y de pequeña escala creció más de 160 % durante la última década, hasta alcanzar aproximadamente 100 toneladas en 2025. Allí existirían más de 300.000 operadores, distribuidos entre las estribaciones costeras, los Andes y la Amazonía.
Pero Perú no es un caso aislado.
Ecuador atraviesa un proceso de rápida mecanización; Mauritania desarrolló buena parte de su sector artesanal apenas desde la década de 2010; y en Tanzania más de un millón de mineros artesanales trabajan paralelamente a grandes explotaciones industriales.
No existe, por tanto, una sola minería artesanal.
Existen numerosos mercados, territorios, escalas productivas y marcos regulatorios que terminan conectándose de alguna manera con una misma cadena internacional del oro.
De actividad marginal a pieza del mercado mundial
Tal vez esa sea la verdadera noticia.
Durante mucho tiempo la minería artesanal y de pequeña escala fue observada principalmente como un problema de formalización, medio ambiente o control de cadenas de suministro.
Pero cuando puede representar alrededor de una quinta parte de la producción mundial, también se convierte en una cuestión fundamental para comprender la economía del oro.
El World Gold Council atribuye parte de su crecimiento reciente a los altos precios del metal, la falta de alternativas laborales en regiones productoras, un mayor acceso a equipos y conocimientos y una demanda creciente por parte de algunos refinadores.
Mejorar las estadísticas deja entonces de ser solamente un ejercicio académico.
Permite entender mejor la oferta mundial, diseñar políticas de formalización más realistas y construir mecanismos que permitan que la producción legítima de pequeños mineros pueda acceder a cadenas formales y responsables.
Y quizá ahí esté el cambio más importante de perspectiva.
Durante años el mundo intentó entender cómo controlar el oro que provenía de la pequeña minería.
Ahora también empieza a preguntarse cómo entender correctamente a quienes lo producen.
Porque antes de formalizar, financiar o integrar a millones de pequeños productores al mercado internacional existe una pregunta todavía más elemental:
¿sabemos realmente quién está produciendo el oro del mundo?
Fuentes:
World Gold Council — Artisanal and small-scale gold mining: a vital source of gold supply, 26 de agosto de 2026; Metals Focus / World Gold Council, estadísticas de oferta mundial de oro.





