PULSO DEL ORO — 23 de octubre de 2026

PULSO DEL ORO — 23 de octubre de 2026
Mercado

PULSO DEL ORO — 23 de octubre de 2026

El oro pierde los US$4.000: dos mercados profundizan la caída en Colombia.

El viernes 23 de octubre marca un nuevo episodio de presión sobre el mercado internacional del oro. La cotización de la onza ha descendido momentáneamente por debajo de US$4.000, una referencia que durante las últimas jornadas concentraba la atención de los inversionistas. La corrección ocurre en un contexto de precios elevados del petróleo, persistencia de las expectativas inflacionarias y creciente incertidumbre sobre las próximas decisiones de la Reserva Federal. En Colombia, el movimiento adquiere una dimensión adicional: el peso vuelve a apreciarse frente al dólar y amplifica la caída del precio local del metal.

A las 9:45 a. m., Batea registra la onza internacional en US$3.999,71, con un retroceso del 1,49 % durante las últimas 24 horas. El USD/COP se sitúa en $3.169,40, con una caída del 0,87 %, mientras el oro colombiano desciende hasta $407.642,14 por gramo, equivalente a una variación negativa del 2,32 %. Los datos muestran que las dos variables fundamentales del precio colombiano vuelven a moverse simultáneamente a la baja, eliminando el efecto compensador que el dólar había proporcionado en algunas jornadas de esta semana.

Señal internacional — Oro:

El mercado internacional continúa atravesando una fase de corrección que se ha intensificado durante las últimas sesiones. Reuters informó este viernes que el oro llegó a negociarse alrededor de US$3.986,50 por onza, antes de presentar movimientos de recuperación. El metal se encamina hacia una nueva pérdida semanal, reflejando el cambio en las expectativas financieras y monetarias que habían sostenido sus niveles anteriores.

Uno de los principales factores es el encarecimiento del petróleo. Las tensiones en Oriente Medio y los riesgos de interrupción del suministro energético han impulsado el Brent hacia máximos de varios meses. Estos acontecimientos generan una relación compleja con el oro: por una parte, la incertidumbre geopolítica puede aumentar la demanda de activos refugio; por otra, los mayores costos energéticos pueden prolongar la inflación y reforzar las expectativas de tasas de interés elevadas.

Durante esta jornada, la segunda transmisión continúa ejerciendo una influencia importante. El mercado considera que una inflación persistente podría reducir el margen de la Reserva Federal para flexibilizar su política monetaria y mantener elevados los rendimientos de los activos estadounidenses. En esas circunstancias aumenta el costo de oportunidad de mantener oro, que no produce intereses.

La reunión de la Reserva Federal está programada para el 27 y 28 de octubre. Los operadores anticipan mayoritariamente que las tasas permanecerán sin cambios durante este encuentro, pero mantienen expectativas de un posible aumento posterior. El informe de inflación PCE previsto para el 29 de octubre será una referencia importante para evaluar la persistencia de las presiones sobre los precios.

El rendimiento del Treasury estadounidense a diez años se encuentra alrededor del 5 %, mientras el índice DXY ha mostrado un comportamiento relativamente firme. Sin embargo, debemos evitar una interpretación mecánica: ni los rendimientos nominales ni el dólar global explican aisladamente toda la corrección del oro. Las expectativas de inflación, las tasas reales, el comportamiento bursátil y los cambios de posiciones financieras también intervienen en su formación de precios.

Reuters señala además que las pérdidas recientes del mercado tecnológico han generado necesidades de liquidez y ajustes de posiciones, contribuyendo a las ventas de metales preciosos. Este elemento merece atención porque demuestra que el oro puede retroceder durante episodios de incertidumbre, incluso cuando conserva su función tradicional como activo refugio. En circunstancias de tensión financiera, algunos inversionistas venden activos líquidos para obtener recursos o atender obligaciones de margen.

La pérdida de los US$4.000 modifica nuestras referencias de seguimiento. Ese nivel deja de ser únicamente una zona inferior de observación y se convierte en un umbral que el mercado necesita recuperar de manera sostenida para indicar una posible estabilización. Un retorno hacia US$4.030–4.050 podría moderar la presión reciente, mientras una prolongación de las ventas desplazaría la atención hacia la zona de US$3.950–3.980. Estos niveles constituyen escenarios prospectivos y no soportes o resistencias confirmados.

Señal cambiaria — USD/COP:

El mercado colombiano vuelve a presentar un comportamiento especialmente relevante. Después de la recuperación del dólar observada a mitad de semana, el peso retoma una trayectoria de apreciación y modifica nuevamente las condiciones de formación del precio local del oro.

La referencia de Batea se sitúa en $3.169,40, mientras la TRM oficial vigente para el viernes corresponde a $3.185,01. La diferencia refleja que la TRM se construye a partir de operaciones del mercado cambiario anterior y no representa necesariamente el precio intradía observado durante la mañana.

El fortalecimiento del peso ocurre en un contexto internacional que no ofrece una señal completamente uniforme. Las expectativas de tasas estadounidenses elevadas podrían favorecer al dólar frente a algunas monedas, pero las divisas emergentes también responden a factores domésticos, diferenciales de rendimiento, flujos financieros y expectativas de inversión.

En Colombia, las tasas de interés continúan siendo una variable importante para el análisis cambiario. El diferencial entre la política monetaria local y la estadounidense puede favorecer, bajo determinadas condiciones, la demanda de activos denominados en pesos. No obstante, la magnitud de este efecto depende de las expectativas de inflación, el riesgo crediticio y la percepción de estabilidad económica.

El petróleo constituye otro factor potencialmente favorable para la moneda colombiana. Los precios internacionales elevados pueden mejorar las perspectivas de ingresos externos de un país exportador de crudo. Sin embargo, estos beneficios no son inmediatos ni automáticos y pueden resultar contrarrestados por la aversión internacional al riesgo.

También permanece bajo observación el frente fiscal. La expedición del Presupuesto General de la Nación para 2027 mediante decreto, después de las dificultades de conciliación legislativa, introduce elementos de discusión sobre la programación del gasto y las necesidades de financiación pública. Aunque el acontecimiento resulta relevante para las expectativas económicas, no disponemos de evidencia suficiente para atribuirle la apreciación del peso durante esta mañana.

La caída del USD/COP debe interpretarse, por tanto, como un resultado observable del mercado, no como la consecuencia demostrada de un único acontecimiento. Para identificar sus causas será necesario contrastar el comportamiento del dólar global, los rendimientos internacionales, el petróleo y los flujos efectivos de divisas.

Desde el punto de vista de nuestros escenarios, el retorno hacia $3.170 representa una pérdida de impulso frente a la recuperación cambiaria anterior. La zona de $3.145–3.160 constituye un área inferior de seguimiento, mientras una recuperación hacia $3.190–3.200 podría indicar que la apreciación del peso comienza a moderarse.

El sesgo preliminar es bajista moderado, aunque la volatilidad reciente recomienda mantener cautela ante nuevas correcciones.

Señal Colombia — Oro por gramo:

El precio colombiano registra una de las correcciones más relevantes de nuestras observaciones recientes. La cotización pierde la referencia de $410.000 por gramo y se aproxima a niveles considerablemente inferiores a los registrados al comienzo de la semana.

El movimiento se explica por la combinación de una onza internacional más débil y un dólar que también retrocede frente al peso. Cuando ambas variables pierden valor simultáneamente, sus efectos se acumulan en la formación del precio colombiano.

Las variaciones observadas por Batea permiten comprobar esta relación. La caída del oro internacional y la apreciación del peso producen conjuntamente una pérdida teórica cercana al 2,35 %, muy próxima al descenso del 2,32 % informado por la plataforma. Las diferencias menores pueden relacionarse con los momentos de actualización y redondeo de las cotizaciones.

Este resultado contrasta con lo ocurrido el miércoles, cuando el aumento del USD/COP compensó la debilidad de la onza y permitió que el oro colombiano registrara una recuperación. Desde entonces, la intensificación de la corrección internacional y el nuevo fortalecimiento del peso han modificado el equilibrio entre ambos motores.

El mercado colombiano ofrece así una demostración especialmente clara de la naturaleza compuesta de su precio. Las variaciones internacionales del metal no se transmiten de manera aislada: su impacto depende de la evolución simultánea del tipo de cambio.

La referencia de $410.000 adquiere importancia como umbral inmediato de seguimiento después de la caída. Una recuperación por encima de ese nivel podría indicar una moderación de las pérdidas, especialmente si la onza internacional logra estabilizarse o el dólar recupera parte del terreno perdido.

Por el contrario, una continuación simultánea de la debilidad internacional y la apreciación del peso podría desplazar el precio hacia la zona de $398.000–402.000 por gramo.

La velocidad del movimiento también exige prudencia. Una corrección pronunciada no garantiza por sí sola la continuación de una tendencia bajista, pues pueden aparecer compras de oportunidad, ajustes de posiciones o recuperaciones técnicas. La tarea consiste en distinguir estos movimientos temporales de cambios más persistentes en las condiciones del mercado.

¿Cómo nos fue con la perspectiva anterior?:

Para el jueves 22 de octubre habíamos proyectado una onza internacional entre US$4.030 y US$4.100, un USD/COP entre $3.175 y $3.220 y un precio colombiano entre $413.000 y $425.000 por gramo.

Las cotizaciones observadas esta mañana muestran que los tres mercados se encuentran por debajo de nuestros pisos anteriores. El oro internacional ha perdido ampliamente la referencia inferior, el dólar volvió a descender después de su recuperación reciente y el gramo colombiano experimentó una caída más intensa de la contemplada.

Nuestro análisis había identificado correctamente la presión bajista sobre el oro internacional, pero volvió a subestimar la magnitud del retroceso. En el mercado cambiario, el escenario neutral con riesgo alcista tampoco anticipó adecuadamente el fortalecimiento del peso que observamos hoy.

La consecuencia fue una desviación especialmente importante en el precio colombiano, porque ambos movimientos actuaron en la misma dirección y ampliaron la pérdida.

Esta evaluación compara los rangos anteriores con el corte del viernes y no constituye todavía una validación exhaustiva de los máximos y mínimos registrados durante toda la sesión del jueves.

La principal lección de la semana es que nuestro modelo necesita mejorar la estimación de la volatilidad, particularmente cuando los mercados atraviesan cambios rápidos en sus expectativas monetarias o episodios de incertidumbre geopolítica.

También debemos evaluar con mayor precisión los escenarios en los que ambos motores se mueven simultáneamente. Anticipar correctamente la dirección del oro internacional no garantiza anticipar el comportamiento colombiano si el componente cambiario evoluciona de manera inesperada.

Ampliar indiscriminadamente los rangos podría producir más observaciones dentro de ellos, pero no demostraría una mejora real de nuestra capacidad predictiva. El objetivo debe ser construir intervalos que reflejen la volatilidad observable y las condiciones específicas de cada jornada.

Perspectiva para el inicio de la próxima semana:

La primera señal será comprobar si el oro internacional consigue recuperar de manera sostenida la barrera de US$4.000 o si permanece bajo presión después de la corrección semanal.

La atención estará concentrada en la reunión de la Reserva Federal del 27 y 28 de octubre, en los nuevos datos de inflación y en la evolución de los rendimientos del Treasury. También seguiremos el petróleo, las tensiones en Oriente Medio y el comportamiento de las bolsas internacionales, especialmente ante posibles necesidades adicionales de liquidez.

En Colombia, el principal interrogante será la continuidad de la apreciación del peso. Si el dólar permanece cerca de los niveles actuales o continúa descendiendo, cualquier debilidad adicional de la onza se transmitirá con mayor intensidad al precio local.

En cambio, una recuperación del USD/COP podría volver a proporcionar un efecto compensador, incluso si el oro internacional tarda en estabilizarse.

También será importante observar las expectativas previas a la próxima decisión de política monetaria del Banco de la República y la reacción de los mercados a las perspectivas fiscales colombianas.

La jornada del viernes no permite establecer por sí sola una tendencia definitiva para la siguiente semana. El cierre efectivo de los mercados y la evolución de los acontecimientos durante el fin de semana serán indispensables para actualizar nuestras proyecciones.

La señal del día:

El oro internacional pierde momentáneamente la barrera de US$4.000, mientras la apreciación del peso colombiano profundiza el descenso del gramo por debajo de $410.000.

La corrección no responde únicamente a un movimiento del metal: es el resultado acumulado de dos mercados que vuelven a actuar en la misma dirección.

Para Batea, la principal prioridad será medir con mayor precisión la intensidad de las variaciones, revisar el comportamiento de los dos motores durante episodios de volatilidad elevada y contrastar las hipótesis con los resultados efectivamente observados.

Fuentes:

Reuters — Mercado internacional del oro, petróleo, expectativas de la Reserva Federal y ajustes de liquidez, 23 de octubre de 2026.

The Wall Street Journal — Rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense, 23 de octubre de 2026.

Universidad de Michigan — Encuesta preliminar de confianza del consumidor y expectativas de inflación, octubre de 2026.

Superintendencia Financiera de Colombia — TRM vigente del 23 de octubre de 2026.

Banco de la República — Estadísticas y calendario de política monetaria, octubre de 2026.

Batea Fintech — Cotizaciones oficiales de mercado, 23 de octubre de 2026, 9:45 a. m., hora colombiana.