PULSO DEL ORO — 22 de octubre de 2026

PULSO DEL ORO — 22 de octubre de 2026
Mercado

PULSO DEL ORO — 22 de octubre de 2026

El oro colombiano vuelve a caer: la presión internacional supera la estabilidad del dólar:

El jueves 22 de octubre presenta un cambio importante en la dinámica del mercado colombiano del oro. Después de una jornada en la que la recuperación del dólar compensó las pérdidas internacionales del metal, la nueva sesión devuelve el protagonismo a la cotización de la onza. El encarecimiento del petróleo, las expectativas de tasas estadounidenses elevadas y la incertidumbre geopolítica están modificando el equilibrio entre la demanda de refugio y el costo de oportunidad de mantener oro. En Colombia, la estabilidad relativa del tipo de cambio no resulta suficiente para contrarrestar la corrección internacional y el precio local vuelve a situarse por debajo de $420.000 por gramo.

A las 9:54 a. m., Batea registra la onza internacional en US$4.063,56, con una variación negativa del 1,60 % en las últimas 24 horas. El USD/COP se sitúa en $3.198,12, prácticamente sin cambios, mientras el oro colombiano desciende hasta $417.823,11 por gramo, equivalente a una caída del 1,59 %. Los datos muestran que el movimiento internacional explica prácticamente todo el retroceso local observado, sin que aparezca el efecto compensador que caracterizó la jornada anterior.

Señal internacional — Oro:

El oro continúa perdiendo terreno en un contexto dominado por la preocupación inflacionaria. Reuters informó durante la mañana del jueves que el metal había alcanzado su nivel más bajo en más de dos meses, mientras los inversionistas evaluaban las consecuencias del encarecimiento del petróleo y las perspectivas de política monetaria estadounidense.

El mercado energético está desempeñando un papel central. Los riesgos de interrupción del suministro en Oriente Medio y las tensiones asociadas a los ataques contra infraestructura y rutas energéticas mantienen elevados los precios del crudo. El Brent ha superado la zona de US$110 por barril, un nivel que refuerza las preocupaciones sobre la persistencia de la inflación internacional.

La relación entre petróleo y oro presenta una aparente contradicción. Tradicionalmente, los acontecimientos geopolíticos pueden favorecer la demanda de oro como activo refugio. Sin embargo, cuando esos mismos acontecimientos elevan considerablemente los precios energéticos, también aumentan las expectativas de inflación y pueden retrasar una eventual relajación de la política monetaria. En determinadas circunstancias, este segundo efecto termina dominando las decisiones de inversión.

La Reserva Federal se reunirá el 27 y 28 de octubre. Las expectativas predominantes apuntan a mantener las tasas sin cambios durante esa reunión, mientras los operadores continúan contemplando la posibilidad de un incremento en diciembre. La inflación estadounidense publicada recientemente ha reforzado la preocupación por la persistencia de las presiones sobre los precios.

Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense constituyen otro elemento de seguimiento. El rendimiento de referencia a diez años se ha mantenido alrededor del 5,1 %, aunque presentó movimientos descendentes durante la jornada anterior. Las tasas elevadas incrementan el costo de oportunidad de mantener un activo que no genera intereses, mientras sus variaciones diarias pueden favorecer recuperaciones temporales del metal.

El índice DXY tampoco ofrece una explicación suficiente por sí solo. El dólar global ha mostrado movimientos relativamente contenidos, lo que sugiere que la presión sobre el oro está vinculada a una combinación de expectativas monetarias, rendimientos y riesgo energético, y no únicamente al fortalecimiento de la moneda estadounidense.

El debilitamiento reciente obliga a revisar nuestras referencias técnicas de corto plazo. La zona de US$4.100, que anteriormente funcionaba como nivel inferior de observación, ha sido superada a la baja. Ahora constituye una referencia de recuperación que el mercado tendría que reconquistar para moderar la presión. En sentido contrario, la franja de US$4.030–4.050 representa un área inferior de seguimiento, aunque todavía no puede considerarse un soporte confirmado.

Señal cambiaria — USD/COP:

El comportamiento del dólar colombiano contrasta con la fuerte corrección internacional del oro. Después de la recuperación observada durante el miércoles, la cotización referencial de Batea permanece próxima a $3.200, sin registrar una variación significativa durante las últimas 24 horas.

Esta estabilidad constituye una señal relevante. Durante jornadas anteriores habíamos observado una apreciación considerable del peso colombiano, seguida de una recuperación cambiaria que permitió compensar las pérdidas del metal internacional. Ahora el mercado muestra una fase de relativa consolidación alrededor de los nuevos niveles alcanzados.

La dirección futura del USD/COP dependerá de varios factores que pueden actuar en sentidos opuestos. En el ámbito internacional, las expectativas de tasas estadounidenses elevadas y la incertidumbre financiera pueden favorecer la demanda de dólares. Sin embargo, la evolución del DXY no ha mostrado un fortalecimiento suficientemente uniforme como para explicar por sí sola el comportamiento de la moneda colombiana.

El petróleo introduce una segunda dimensión. Colombia, como país exportador de crudo, puede beneficiarse de mejores términos de intercambio cuando aumentan los precios internacionales. No obstante, los episodios de tensión geopolítica también pueden generar aversión global al riesgo y reducir el atractivo de algunas monedas emergentes. Por tanto, un petróleo más caro no garantiza automáticamente un peso más fuerte.

En el frente doméstico, las perspectivas fiscales continúan bajo observación. El trámite del Presupuesto General de la Nación para 2027, que terminará mediante decreto después de las dificultades legislativas, representa un acontecimiento relevante para evaluar la política fiscal y las necesidades de financiación pública. Sin embargo, no existe evidencia suficiente para atribuir directamente la evolución cambiaria de esta mañana a ese episodio.

La política monetaria colombiana también influye sobre las expectativas. El Banco de la República mantiene su tasa de intervención en 12,25 %, considerablemente por encima de la estadounidense. Este diferencial puede favorecer el atractivo de los activos denominados en pesos, aunque debe evaluarse conjuntamente con la inflación, el riesgo soberano y las condiciones de liquidez.

La zona de $3.200 continúa siendo nuestra principal referencia cambiaria inmediata. Una consolidación por encima de ese nivel podría reforzar el escenario alcista observado desde el miércoles, mientras un retorno hacia $3.175–3.180 indicaría una pérdida de impulso. Para Batea, la prioridad será identificar si estamos ante una estabilización después de la recuperación reciente o ante una pausa previa a un nuevo movimiento.

Señal Colombia — Oro por gramo:

El oro colombiano vuelve a registrar una caída significativa y se ubica por debajo de la referencia de $420.000 por gramo. Este comportamiento se explica principalmente por la corrección internacional de la onza, mientras el dólar permanece prácticamente estable.

La relación entre ambos mercados permite comprender el resultado. Cuando la onza pierde valor y el tipo de cambio apenas se modifica, la caída internacional se transmite casi íntegramente al precio colombiano. Esto contrasta con la jornada anterior, cuando la recuperación del USD/COP compensó las pérdidas del metal y permitió que el gramo registrara un avance.

La variación negativa de la onza y la estabilidad cambiaria producen un efecto combinado muy próximo al descenso observado en Colombia. La coincidencia confirma la importancia de examinar ambos motores de forma independiente antes de construir una perspectiva conjunta del mercado local.

La evolución de esta semana también muestra que el precio colombiano puede cambiar de dirección sin que necesariamente ocurra un cambio equivalente en las expectativas sobre la economía doméstica. El origen del movimiento puede encontrarse en una cotización internacional que responde a acontecimientos monetarios, geopolíticos o financieros externos.

La pérdida de la zona de $419.000–420.000 modifica nuestras referencias de corto plazo. Un retorno por encima de ese nivel contribuiría a moderar la presión bajista, mientras una prolongación de las pérdidas internacionales podría desplazar la cotización hacia el área de $413.000–415.000 por gramo.

No obstante, la magnitud final dependerá también del dólar. Una recuperación cambiaria podría amortiguar nuevamente las pérdidas, mientras un fortalecimiento adicional del peso ampliaría el retroceso del precio colombiano.

¿Cómo nos fue con la perspectiva anterior?:

Para el miércoles 21 de octubre habíamos proyectado una onza internacional entre US$4.100 y US$4.160, un USD/COP entre $3.170 y $3.220 y un precio colombiano entre $419.000 y $429.000 por gramo.

Las cotizaciones observadas esta mañana muestran que el dólar permanece dentro del intervalo esperado. Sin embargo, tanto la onza internacional como el gramo colombiano han descendido por debajo de nuestros pisos previstos.

La diferencia resulta especialmente importante porque nuestro análisis había identificado correctamente la presión bajista internacional, pero subestimó la intensidad potencial de la corrección. El escenario contemplaba una continuación moderada de las pérdidas y no una ruptura tan amplia de las referencias inferiores.

En el caso colombiano, la orientación del movimiento fue coherente con la hipótesis de que el dólar podía dejar de compensar al oro, pero el rango proyectado resultó insuficiente para incorporar una caída internacional de esta magnitud.

Esta evaluación es preliminar: compara el pronóstico de ayer con el corte disponible esta mañana, no con todos los máximos y mínimos de la sesión anterior.

La lección metodológica es clara. No basta con identificar correctamente la dirección del mercado; también debemos evaluar la amplitud probable de los movimientos y la posibilidad de episodios extraordinarios asociados a acontecimientos energéticos, monetarios o geopolíticos.

Perspectiva para el viernes 23 de octubre:

La primera señal será comprobar si la onza internacional consigue estabilizarse después de la corrección o si continúa aproximándose a nuevas referencias inferiores. La recuperación de US$4.100 constituiría un indicio inicial de moderación de la presión, pero necesitaría confirmación mediante una evolución más favorable de las expectativas monetarias y los rendimientos estadounidenses.

También seguiremos el comportamiento del petróleo, los acontecimientos en Oriente Medio y las expectativas sobre la Reserva Federal. La información económica estadounidense será especialmente relevante durante los días previos a la reunión del 27 y 28 de octubre.

En Colombia, observaremos si el dólar consigue sostenerse alrededor de $3.200. Una recuperación adicional podría amortiguar el impacto de nuevas pérdidas internacionales, mientras una apreciación del peso volvería a generar una presión conjunta sobre el gramo.

El principal interrogante será determinar si el movimiento actual corresponde a una fase de estabilización de los dos motores o si la volatilidad internacional continuará imponiéndose sobre el comportamiento cambiario doméstico.

La señal del día:

El oro colombiano vuelve a perder los $420.000 porque el descenso internacional supera la capacidad compensadora del dólar.

Ayer el mercado cambiario protegía parcialmente el precio local. Hoy esa protección prácticamente desaparece.

La evolución confirma que el valor del oro colombiano depende del equilibrio cambiante entre sus dos motores fundamentales y que la dirección y magnitud de sus movimientos deben evaluarse por separado.

Para Batea, la prioridad será mejorar la estimación de los rangos ante episodios de volatilidad elevada, distinguir entre movimientos ordinarios y extraordinarios y continuar contrastando nuestras hipótesis con las cotizaciones efectivamente observadas.

Fuentes:

Reuters — Mercado internacional del oro y expectativas de inflación, 22 de octubre de 2026.

Reuters — Petróleo, tensiones geopolíticas y perspectivas de la Reserva Federal, 21 y 22 de octubre de 2026.

Reuters — Mercado del oro y rendimientos del Tesoro estadounidense, 21 de octubre de 2026.

Banco de la República — Estadísticas de política monetaria, inflación y tasa de intervención, octubre de 2026.

El País América Colombia — Trámite del Presupuesto General de la Nación para 2027, 20 y 21 de octubre de 2026.

Batea Fintech — Cotizaciones oficiales de mercado, 22 de octubre de 2026, 9:54 a. m., hora colombiana.