
Ghana está ensayando una transformación profunda en la manera como administra el oro producido dentro de su territorio.
Desde el 1 de septiembre de 2026, el Ghana Gold Board (GoldBod) exige a los Self-Financing Aggregators que el oro doré adquirido bajo acuerdos con compradores internacionales autorizados sea refinado dentro de Ghana antes de su exportación.
La medida busca que una mayor parte del proceso de transformación del mineral ocurra dentro del país. Los acuerdos comerciales deben incorporar expresamente esta obligación y la refinación debe realizarse en instalaciones aprobadas o designadas por GoldBod.
Pero la refinación local es solamente una parte de una reorganización más amplia.
GoldBod se ha convertido en un actor central de la comercialización del oro proveniente de la minería artesanal y de pequeña escala. Bajo un nuevo modelo financiero, la entidad proyectó generar US$1.400 millones en divisas durante septiembre: hasta US$700 millones destinados al sistema bancario comercial y hasta otros US$700 millones al Banco de Ghana para acumulación de reservas.
La cifra es una proyección de GoldBod para septiembre, pero el mecanismo ya tuvo una primera ejecución. Según la entidad, durante agosto generó US$1.315 millones en divisas: US$668,21 millones fueron vendidos a bancos comerciales y US$646,59 millones se pusieron a disposición del banco central para acumulación de reservas.
Al mismo tiempo, Ghana está intentando fortalecer otro componente fundamental de la cadena: la trazabilidad.
La London Bullion Market Association (LBMA) señala que más de la mitad de la producción de oro de Ghana proviene de minería artesanal y de pequeña escala y que una parte considerable de ese material permanece por fuera del ecosistema de refinerías Good Delivery.
Dentro de ese proceso, LBMA ha venido trabajando con GoldBod para fortalecer progresivamente los mecanismos de abastecimiento responsable. GoldBod, a su vez, abrió un proceso para desarrollar una plataforma digital destinada a mejorar la trazabilidad de la cadena.
A esto se suma la colaboración entre Rand Refinery, de Sudáfrica, y Gold Coast Refinery, de Ghana, orientada a desarrollar capacidades de refinación responsable del oro de pequeña minería dentro del país y acercarlo progresivamente a los estándares exigidos por los mercados internacionales.
Lo interesante del caso de Ghana es que varias políticas que normalmente se analizan por separado empiezan a encontrarse dentro de una misma arquitectura: producción artesanal y de pequeña escala, agregación, comercialización, refinación, trazabilidad, exportación, generación de divisas y acumulación de reservas.
El resultado todavía está por observarse.
Centralizar una parte importante de la cadena también plantea desafíos de implementación, debida diligencia, transparencia y capacidad institucional. La propia LBMA advierte que los mecanismos de debida diligencia deben seguir fortaleciéndose para reducir los riesgos para GoldBod, las refinerías participantes y los compradores internacionales.
Pero el experimento plantea una pregunta relevante para otros países productores de oro:
¿Cuánto del valor generado entre la extracción del mineral y su llegada al mercado internacional puede permanecer en el país que lo produce?
Ghana está intentando construir su propia respuesta.
Fuentes:
Ghana Gold Board (GoldBod). “GoldBod Orders Mandatory Local Refining of Gold Doré Before Export Effective September 1”, 26 de agosto de 2026.
Ghana Gold Board (GoldBod). “GoldBod Targets US$1.4bn in FX Generation for September Under New Financing Model”, 1 de septiembre de 2026.
London Bullion Market Association (LBMA). “Supporting Responsible Pathways for ASM – Country Engagement: Ghana”, 2026.





