
Londres continúa desempeñando un papel central en la arquitectura internacional del mercado del oro, no solamente como centro de negociación, sino también como lugar de almacenamiento de reservas oficiales y metal perteneciente a instituciones financieras y otros participantes.
Según las estadísticas publicadas por la London Bullion Market Association (LBMA), al cierre de septiembre de 2026 las bóvedas de Londres custodiaban 9.821 toneladas de oro, aproximadamente un 1,96 % más que el mes anterior. El valor estimado de estas existencias alcanzaba US$1,3 billones, equivalentes a cerca de 785.690 barras.
Las cifras incluyen las existencias almacenadas en bóvedas comerciales y las del Banco de Inglaterra.
La relevancia de Londres también ha sido examinada por el Financial Times, que en octubre de 2026 analizó los movimientos internacionales de reservas y las ventajas de mantener oro en un centro financiero con amplia infraestructura de custodia y negociación.
¿Por qué un país almacena oro en el extranjero?:
Los bancos centrales mantienen oro como parte de sus activos internacionales de reserva. Sin embargo, la propiedad del metal no exige que este permanezca físicamente dentro del territorio del país titular.
Una institución puede conservar barras de oro en una bóveda extranjera y mantener los derechos de propiedad sobre ellas, de acuerdo con las condiciones del servicio de custodia.
Entre las razones para utilizar centros internacionales se encuentran la seguridad del almacenamiento, la infraestructura disponible, el acceso a contrapartes financieras y la posibilidad de realizar operaciones comerciales sin incurrir necesariamente en costos de transporte físico.
Londres reúne una extensa red de bancos, custodios, comerciantes de metales preciosos y sistemas de liquidación que facilitan estas actividades.
El papel del Banco de Inglaterra:
El Banco de Inglaterra administra una de las mayores instalaciones de custodia de oro del mundo.
Según información institucional publicada en septiembre de 2026, durante la última década ha mantenido un promedio aproximado de 400.000 barras bajo custodia, principalmente por cuenta de bancos centrales extranjeros, además de las reservas oficiales del Reino Unido y determinados participantes autorizados.
El metal se conserva mediante cuentas de oro asignado, conocidas como allocated accounts.
En este sistema, el titular mantiene derechos de propiedad sobre barras específicas, identificadas individualmente. Por tanto, el oro custodiado no se registra como un activo propio del Banco de Inglaterra en su balance.
Esta estructura permite distinguir entre la institución que almacena físicamente el metal y aquella que conserva su propiedad.
Cómo se negocia el oro sin mover las barras:
Una característica importante de esta infraestructura es la posibilidad de transferir la titularidad del oro mediante registros contables.
El Banco de Inglaterra utiliza mecanismos denominados Book Entry Transfers, que permiten registrar cambios de propiedad entre clientes con cuentas de custodia.
Cada barra conserva su identificación y ubicación dentro de la bóveda, mientras el sistema actualiza la información correspondiente al nuevo titular.
De esta manera, una operación puede completarse sin necesidad de transportar físicamente el metal entre instalaciones.
Esto reduce determinadas necesidades logísticas y facilita que el oro almacenado participe en operaciones financieras y de administración de reservas.
No obstante, estas transferencias requieren que los participantes tengan acceso a los servicios correspondientes y cumplan las condiciones operativas aplicables.
Oro asignado y oro no asignado:
La arquitectura del mercado londinense también distingue dos modalidades de cuentas con implicaciones jurídicas y financieras diferentes.
En una cuenta de oro asignado, el cliente mantiene la propiedad de barras determinadas e identificables.
En una cuenta de oro no asignado, conocida como unallocated account, el cliente mantiene generalmente un derecho de crédito frente a la institución correspondiente por una cantidad de oro, sin que necesariamente existan barras específicas individualizadas a su nombre.
Esta diferencia resulta importante para comprender los riesgos de contraparte, las condiciones de liquidación y los mecanismos de custodia utilizados en el comercio mayorista.
El Banco de Inglaterra señala que su servicio de custodia opera sobre la base de oro asignado, mientras que una parte importante de las operaciones del mercado comercial londinense utiliza cuentas no asignadas.
Londres como infraestructura del mercado mundial:
El mercado londinense reúne distintas funciones económicas: almacenamiento, compraventa, financiación, compensación y liquidación de operaciones sobre metales preciosos.
La concentración de instituciones y existencias físicas facilita que los participantes encuentren contrapartes y realicen transacciones dentro de una infraestructura compartida.
Sin embargo, no todas las operaciones negociadas en Londres implican una transferencia inmediata de barras físicas. Los instrumentos financieros y las modalidades de liquidación pueden representar relaciones jurídicas diferentes respecto del metal subyacente.
Esta distinción es esencial para comprender por qué los volúmenes negociados en los mercados financieros pueden superar ampliamente las cantidades de oro que cambian físicamente de ubicación.
La geografía financiera del oro:
La experiencia de Londres demuestra que la geografía de la producción aurífera y la geografía de su comercialización internacional responden a dinámicas diferentes.
Un país puede producir oro, otro puede refinarlo, una institución situada en un tercer territorio puede custodiarlo y las operaciones financieras relacionadas pueden realizarse desde distintos centros de negociación.
Estas relaciones forman parte de una arquitectura internacional en la que intervienen productores, refinadores, comerciantes, custodios, bancos centrales e instituciones financieras.
La ubicación del oro, su titularidad y su disponibilidad comercial constituyen dimensiones relacionadas, pero distintas.
Comprenderlas permite explicar cómo un activo físico puede funcionar simultáneamente como reserva internacional, instrumento financiero y mercancía negociada en mercados globales.
El caso londinense plantea así una cuestión fundamental para el estudio del mercado mundial del oro: cómo las infraestructuras de custodia, información y liquidación permiten movilizar derechos económicos sobre el metal sin que cada transacción requiera un desplazamiento físico.
Fuentes:
- London Bullion Market Association (LBMA). London Vault Data. Estadísticas correspondientes a septiembre de 2026. https://www.lbma.org.uk/prices-and-data/london-vault-data
- Bank of England. (2026). Banking services for central bank customers. Información institucional sobre custodia, reservas y transferencias de oro. https://www.bankofengland.co.uk/bank-insights/2026/banking-services-for-central-bank-customers
- Bank of England. Gold. Información sobre sus bóvedas y servicios de custodia. https://www.bankofengland.co.uk/gold
- London Bullion Market Association (LBMA). Vaulting. Infraestructura y estándares de custodia del mercado londinense. https://www.lbma.org.uk/market-standards/vaulting
- Financial Times. (15 de octubre de 2026). London's gold market enjoys the Trump effect. https://www.ft.com/content/bbb1d399-e91c-4600-9882-ea93e1f96ac9




