
El oro recupera los US$4.000: el dólar acompaña el rebote en Colombia:
El lunes 26 de octubre comienza con un cambio de dirección en los mercados del oro y del dólar colombiano. Después de una semana caracterizada por pérdidas internacionales pronunciadas y una apreciación del peso que profundizó la caída del precio local, ambos componentes registran una recuperación simultánea. El movimiento ocurre mientras el petróleo retrocede desde sus máximos recientes y los inversionistas se preparan para una semana de decisiones monetarias determinantes. La recuperación representa un alivio respecto de las jornadas anteriores, aunque todavía no permite establecer que la tendencia bajista internacional haya terminado.
A las 10:07 a. m., Batea registra la onza internacional en US$4.023,57, con un avance del 0,69 % en las últimas 24 horas. El USD/COP alcanza $3.170,68, con una recuperación del 0,71 %, mientras el oro colombiano asciende a $410.209,49 por gramo, equivalente a un incremento del 1,42 %. Las variaciones muestran que, a diferencia del viernes, los dos motores del precio colombiano actúan ahora en sentido alcista, favoreciendo una recuperación conjunta después de las pérdidas acumuladas durante la semana anterior.
Señal internacional — Oro:
El oro internacional intenta estabilizarse después de una de las correcciones más importantes de los últimos meses. Reuters informó este lunes que el metal recuperó la referencia de US$4.000, después de haber descendido el viernes hasta niveles cercanos a US$3.975 por onza. El regreso sobre ese umbral resulta relevante porque permite observar la aparición de demanda después de las ventas recientes, aunque todavía debe distinguirse entre una recuperación técnica y una modificación sostenida de las expectativas del mercado.
El comportamiento del petróleo constituye uno de los elementos centrales de la jornada. Después de alcanzar niveles máximos de varios meses por los riesgos de interrupción del suministro energético en Oriente Medio, el crudo comenzó la semana con una corrección. Reuters relaciona parte de esta moderación con nuevas gestiones diplomáticas para reducir las tensiones regionales, aunque los riesgos geopolíticos permanecen elevados y cualquier deterioro podría modificar rápidamente las cotizaciones.
La transmisión del petróleo hacia el oro continúa siendo compleja. Un aumento de los precios energéticos puede incrementar las expectativas de inflación estadounidense y reforzar la posibilidad de una política monetaria restrictiva. Al mismo tiempo, los acontecimientos geopolíticos que originan ese encarecimiento pueden favorecer la demanda de activos refugio. La caída del petróleo reduce parcialmente la primera presión, pero no elimina la incertidumbre sobre la evolución futura de las tasas.
La Reserva Federal se reunirá el martes 27 y el miércoles 28 de octubre. Las expectativas predominantes apuntan a mantener sin cambios la tasa de referencia, actualmente situada entre 3,75 % y 4,00 %. Sin embargo, los mercados continúan contemplando una probabilidad elevada de incremento en diciembre. Esta diferencia entre una pausa inmediata y la posibilidad de endurecimiento posterior resulta fundamental para interpretar la recuperación del metal.
Los rendimientos de los bonos estadounidenses también merecen especial atención. El Treasury a diez años se mantiene próximo al 5 %, aunque durante las últimas jornadas ha presentado cierta moderación. Una reducción sostenida de los rendimientos, especialmente de las tasas reales, podría favorecer al oro al disminuir el costo de oportunidad de mantener un activo que no produce intereses.
El índice DXY presenta movimientos relativamente contenidos. Esto indica que la recuperación del oro no necesita estar acompañada de una caída pronunciada del dólar global. La evolución del metal depende de la combinación de tasas, expectativas de inflación, demanda de refugio y ajustes en las posiciones de inversión.
Desde el punto de vista de nuestras referencias, la recuperación de US$4.000 constituye la primera señal favorable después de las pérdidas recientes. La zona de US$4.030–4.050 representa el siguiente espacio de observación, mientras una consolidación por encima de US$4.070 permitiría reconsiderar parte del sesgo bajista acumulado. Una pérdida renovada de US$4.000 devolvería la atención hacia US$3.975–3.980 y aumentaría el riesgo de nuevas correcciones.
Estos niveles corresponden a escenarios de seguimiento y todavía no constituyen soportes o resistencias técnicamente confirmados.
Señal cambiaria — USD/COP:
El dólar colombiano inicia la semana recuperando parte del terreno perdido durante las jornadas anteriores. La cotización referencial de Batea alcanza $3.170,68, después de haber permanecido cerca de $3.150 durante el fin de semana.
La recuperación coincide con una semana de elevada expectativa sobre las decisiones de los bancos centrales, aunque no existe evidencia suficiente para atribuir el movimiento colombiano exclusivamente al comportamiento internacional del dólar. La evolución de las monedas emergentes depende también de los flujos de inversión, las expectativas domésticas, las condiciones de liquidez y las posiciones de los participantes del mercado.
El índice DXY presenta una ligera firmeza en las referencias de apertura, pero sin una tendencia suficientemente intensa como para explicar por sí sola la recuperación del USD/COP. Esta divergencia confirma que nuestro motor cambiario debe analizar separadamente las señales internacionales y las variables colombianas.
En el ámbito externo, el petróleo continúa siendo una variable decisiva. Colombia puede beneficiarse de términos de intercambio favorables cuando aumenta el precio del crudo. Por esa misma razón, una moderación de los precios energéticos podría reducir parcialmente las expectativas de ingresos externos y disminuir el apoyo que este factor proporciona al peso. Sin embargo, el efecto no es automático y puede ser compensado por una reducción de la aversión internacional al riesgo.
En el frente doméstico, el Banco de la República mantiene su tasa de intervención en 12,25 % y celebrará una nueva reunión de política monetaria el viernes 30 de octubre. El diferencial respecto de las tasas estadounidenses sigue siendo considerable, pero su efecto sobre la moneda colombiana dependerá de las expectativas de inflación, el riesgo soberano y la dirección futura de ambas políticas monetarias.
La situación fiscal también permanece bajo observación. La expedición del presupuesto nacional para 2027 y los ajustes presupuestales de 2026 forman parte del contexto económico que los inversionistas deberán evaluar. Sin embargo, no contamos con información suficiente para establecer una relación causal directa entre estos acontecimientos y la recuperación cambiaria de esta mañana.
Para nuestro modelo, la zona de $3.170 representa una referencia inmediata de estabilización. Una recuperación sostenida hacia $3.190–3.200 reforzaría la hipótesis de continuidad alcista, mientras un regreso hacia $3.140–3.150 indicaría que el fortalecimiento del dólar podría estar perdiendo impulso.
El escenario inicial conserva una orientación neutral con riesgo alcista moderado, especialmente ante la posibilidad de cambios en las expectativas monetarias internacionales.
Señal Colombia — Oro por gramo:
El oro colombiano comienza la semana recuperando la referencia de $410.000 por gramo, después de haber terminado la observación del viernes cerca de $404.500 y permanecer alrededor de ese nivel durante el fin de semana.
El movimiento resulta especialmente importante porque ambos componentes del precio local están avanzando simultáneamente. La onza internacional presenta una recuperación y el dólar también gana terreno frente al peso colombiano. La combinación produce un incremento superior al registrado individualmente por cada variable.
Las variaciones de las últimas 24 horas permiten comprobar la relación. El aumento internacional del oro y la recuperación del USD/COP producen un efecto combinado cercano al 1,40 %, prácticamente equivalente al avance del 1,42 % registrado por Batea.
Este comportamiento constituye el reverso de lo observado durante el viernes, cuando la caída simultánea de la onza y del dólar profundizó el descenso del precio colombiano. La comparación demuestra que los mismos dos motores pueden amplificar movimientos alcistas o bajistas, dependiendo de su dirección conjunta.
Sin embargo, la recuperación actual debe interpretarse dentro del contexto de la semana anterior. El gramo continúa por debajo de los niveles registrados antes de la corrección internacional y todavía no existe evidencia suficiente para afirmar que haya comenzado una tendencia sostenida de recuperación.
La zona de $410.000 constituye una referencia inmediata de seguimiento. Si la onza consigue mantenerse sobre US$4.000 y el dólar conserva parte de su recuperación, el mercado colombiano podría avanzar hacia el área de $414.000–419.000 por gramo.
En cambio, una nueva caída internacional del metal o una recuperación de la apreciación del peso podría devolver la cotización hacia $402.000–405.000.
La proximidad de las decisiones de la Reserva Federal y del Banco de la República aumenta la importancia de evaluar ambos mercados por separado. Una misma noticia monetaria puede favorecer a una variable y perjudicar a la otra, modificando el resultado final del gramo.
¿Cómo nos fue con la perspectiva anterior?:
En el Resumen y Perspectiva Semanal publicado como escenario de trabajo el domingo 25 de octubre, contemplamos una onza internacional entre US$3.900 y US$4.100, un USD/COP entre $3.100 y $3.220 y un precio colombiano entre $389.000 y $424.000 por gramo.
Las tres cotizaciones registradas durante la mañana del lunes permanecen dentro de esos intervalos. Sin embargo, los rangos semanales son amplios y esta primera observación no permite concluir que nuestra perspectiva tenga capacidad predictiva confirmada.
La recuperación conjunta de la onza y del dólar sí corresponde a uno de los escenarios alternativos que habíamos identificado para el comienzo de la semana, aunque el sesgo central del oro colombiano se mantenía bajista por la intensidad de las pérdidas recientes.
El comportamiento observado demuestra que las correcciones pronunciadas pueden dar lugar a recuperaciones técnicas, especialmente cuando se moderan temporalmente las presiones internacionales. Esto no invalida los riesgos bajistas, pero exige incorporar escenarios de reversión de corto plazo a nuestra metodología.
Nuestro principal desafío continúa siendo estimar la magnitud probable de los movimientos. Durante la semana anterior identificamos correctamente varias presiones internacionales, pero subestimamos la intensidad de las caídas y algunos cambios de dirección del USD/COP.
Para mejorar el modelo será necesario distinguir entre volatilidad habitual, episodios extraordinarios y movimientos de recuperación posteriores a correcciones pronunciadas. También debemos evitar interpretar como acierto un escenario simplemente porque una cotización permanece dentro de un intervalo amplio.
La evaluación semanal deberá continuar durante las próximas sesiones y contrastarse con las observaciones efectivas del mercado.
Perspectiva para el martes 27 de octubre:
La primera señal será comprobar si el oro internacional consigue consolidar la recuperación de US$4.000 o si reaparecen las ventas después del rebote inicial.
El inicio de la reunión de la Reserva Federal mantendrá la atención sobre las expectativas de tasas estadounidenses. Aunque la decisión se conocerá el miércoles, los movimientos previos de los rendimientos del Treasury, el dólar global y las posiciones de inversión pueden generar volatilidad desde el martes.
También seguiremos la evolución del petróleo y los acontecimientos geopolíticos. Una moderación adicional de los precios energéticos podría aliviar parte de las preocupaciones inflacionarias, mientras un nuevo deterioro del escenario internacional reactivaría las presiones.
En Colombia, la principal cuestión será determinar si la recuperación del USD/COP continúa o si el peso retoma la fortaleza observada durante la semana anterior. La expectativa sobre la reunión del Banco de la República del viernes también podría influir en el comportamiento cambiario.
Para el precio colombiano, el escenario más favorable sería una recuperación sostenida de la onza acompañada de estabilidad o avance moderado del dólar. En cambio, una caída simultánea de ambos componentes devolvería al gramo a la dinámica bajista observada recientemente.
La señal del día:
El oro recupera los US$4.000 y el dólar colombiano acompaña el movimiento, permitiendo que el gramo vuelva a superar los $410.000.
Después de una semana en la que ambas variables profundizaron las pérdidas, la jornada muestra que también pueden impulsar conjuntamente una recuperación.
El principal interrogante es si estamos frente a una estabilización del mercado o ante un rebote temporal previo a las decisiones monetarias de esta semana.
Para Batea, la prioridad será observar si los dos motores consiguen sostener sus avances, medir la amplitud de sus movimientos y continuar contrastando nuestros escenarios con las cotizaciones efectivamente registradas.
Fuentes:
Reuters — Recuperación del oro internacional, petróleo y expectativas de la Reserva Federal, 26 de octubre de 2026.
Reuters — Mercado internacional de divisas, rendimientos estadounidenses y decisiones de bancos centrales, 26 de octubre de 2026.
Banco de la República — Tasa de intervención, TRM y calendario de política monetaria, octubre de 2026.
Batea Fintech — Cotizaciones oficiales del mercado, 26 de octubre de 2026, 10:07 a. m., hora de Colombia.




