
Durante buena parte de la historia reciente de la minería colombiana, una idea ha resultado relativamente familiar: una persona o empresa identifica un área disponible, presenta una propuesta de contrato de concesión y comienza el correspondiente trámite ante la autoridad minera.
Las Áreas Estratégicas Mineras introducen una lógica diferente.
Aquí es el Estado quien previamente identifica y reserva determinadas zonas con potencial mineral, delimita las áreas y posteriormente organiza un proceso competitivo para seleccionar quién podrá desarrollar allí un proyecto de exploración y explotación.
La ANM resume el procedimiento en cuatro momentos: reserva de zonas con potencial, delimitación y declaración de las AEM, habilitación de interesados y presentación y evaluación de ofertas.
Del que llega primero al que presenta la mejor oferta
Esta es probablemente la diferencia más sencilla para entender el nuevo modelo.
En una ronda minera no basta con identificar un área y solicitarla.
Los interesados deben primero cumplir las condiciones de habilitación establecidas por la ANM. Posteriormente participan en un proceso de selección objetiva en el que las ofertas pueden competir entre sí.
Incluso existe una etapa de contraofertas: frente a una oferta inicialmente considerada hábil, otros participantes que cumplan los requisitos pueden presentar propuestas y la mejor de ellas avanza a una etapa denominada oportunidad de mejora.
La lógica se parece así mucho más a una competencia organizada por determinadas áreas previamente estudiadas que a la simple presentación individual de una solicitud minera.
Ya comenzaron las adjudicaciones
El modelo ya pasó del diseño a las decisiones concretas.
La ANM informó en julio la firma de los primeros contratos derivados de las Rondas Mineras y señaló que el mecanismo comprende más de 25.000 hectáreas con alto potencial mineral destinadas a proyectos de cobre, oro, polimetálicos y fosfatos.
Dentro de la ronda de cobre, oro y polimetálicos, por ejemplo, la Agencia registra la adjudicación del bloque AEM 03 a OP Gold Capital, mediante resolución del 19 de agosto, y del bloque AEM 39 a Libero Cobre Ltd., mediante resolución del 24 de agosto de 2026.
No estamos, por tanto, ante un proyecto futuro.
Las rondas ya están produciendo adjudicaciones.
Buriticá entra nuevamente en el mapa
Para Antioquia hay un movimiento particularmente reciente.
La ronda incorporó los bloques AEM 23 y AEM 42, ubicados en Buriticá. La ANM registra para ambos áreas documentación de contexto territorial, concertación y consulta previa, además de una resolución de realinderación expedida el 24 de julio de 2026.
Y desde el 28 de agosto hasta el 18 de septiembre de 2026 se encuentra abierta la posibilidad de presentar contraofertas para esos dos bloques a través de ANNA Minería.
Esto convierte a Buriticá en uno de los escenarios donde puede observarse en tiempo real cómo funciona el nuevo mecanismo.
No significa que todo el territorio entre a una ronda
También es importante hacer una distinción.
Las Rondas Mineras no reemplazan automáticamente todo el sistema colombiano de otorgamiento de derechos mineros.
Se aplican sobre Áreas Estratégicas Mineras previamente delimitadas y declaradas para este propósito.
La actual ronda comprende 16 bloques ubicados en Antioquia, Cesar, La Guajira y Tolima, identificados por su potencial para cobre, oro y minerales polimetálicos.
Es decir, estamos frente a un mecanismo específico para determinadas áreas consideradas estratégicas.
¿Qué está cambiando?
Más allá de quién gane cada bloque, las rondas introducen una transformación interesante en la manera de pensar la asignación del subsuelo.
El Estado no espera solamente que alguien encuentre un área y solicite un derecho.
En determinados territorios puede identificar previamente el potencial geológico, estudiar el contexto territorial, delimitar el área y posteriormente abrir una competencia para seleccionar al operador.
Eso incorpora una pregunta nueva al sistema minero colombiano.
Ya no se trata únicamente de:
¿quién solicita el área?
También empieza a importar:
¿qué propuesta resulta más favorable para desarrollarla?
Perspectiva Batea:
Las primeras adjudicaciones de las Rondas Mineras muestran que Colombia está experimentando con una forma diferente de conectar conocimiento geológico, territorio e inversión.
El verdadero resultado del modelo, sin embargo, no podrá medirse solamente por el número de hectáreas adjudicadas.
Habrá que observar qué ocurre después: cuánto tarda la exploración, qué proyectos encuentran realmente depósitos económicamente aprovechables, cómo avanzan los procesos ambientales y territoriales y cuántas de estas áreas terminan convirtiéndose efectivamente en minas.
Porque adjudicar un área es apenas el comienzo.
La verdadera prueba de una ronda minera empieza cuando termina la ronda.
Fuentes
Agencia Nacional de Minería — Ronda minera de cobre, oro y polimetálicos.
Agencia Nacional de Minería — Contraofertas AEM 23 y AEM 42, Buriticá, 28 de agosto de 2026.
Agencia Nacional de Minería — Información sobre las primeras adjudicaciones y las más de 25.000 hectáreas ofrecidas.
Consultar la Ronda Minera de cobre, oro y polimetálicos en la ANM





